
Hubo un tiempo en que cada obstáculo me sacudía hasta lo más profundo. Salir adelante requería muchísima fe en Dios y una conexión íntima conmigo misma, capaz de sostenerme en la incertidumbre. Tras cada victoria, superada, sentía un llamado a compartir lo que me había funcionado, ok, pero ¿cómo? ¿Un post en redes bastaría para llegar al corazón de otras mujeres?
Empecé Infusión de Amor Propio: con un desafío de 100 días, tertulias gratis, círculos online, todo en paralelo a mi empleo, casi un hobby. De un momento a otro la vida me sacudió, le pedí guía a Dios, siento que él me susurró: “Ordena tus ideas.” Así descubrí la Clarización: unir claridad con organización para definir mi verdadero propósito. Entendí que no se trata de soltar todas las herramientas que me funcionaron, sino de compartir aquello que nos une.
Entonces llegó la Inteligencia Artificial, así redescubrí nuevas fórmulas, afiné mi promesa de transformación para no sonar como una coach más. Pero el verdadero salto ocurrió cuando asumí mi gran por qué, recuerdo que me llegó al alma esa frase de Elizabeth Gilberth que dice: "No estás obligada a salvar al mundo con tu creatividad", en realidad estaba para reconocer mi poder interior reuniéndome en comunidad.
Descubrí que lo que añoraba era compañía sincera. Durante mi embarazo busqué un grupo de apoyo; al migrar el abrazo de otras venezolanas; al emprender la mirada comprensiva de mamás emprendedoras. Siempre fui de grupo en grupo, hasta que di el paso de crear el mío, Infusión de Amor Propio nació para mí, un proyecto genuino que ahora late para todas las mujeres que anhelan sentirse escuchadas, sin juicios, ni consejos improvisados.
No ofrezco fórmulas mágicas; ofrezco amor, empatía y hermandad. Un espacio donde juntas recordamos el camino del amor: hacia Dios, hacia nosotras mismas y hacia la vida.
¿Te ha pasado sentir ese vacío de compañía auténtica? Cuéntame abajo cuál ha sido tu experiencia buscando tu tribu, y cómo crees que esta hermandad podría cambiar tu historia. ¡Espero leerte!
Nos veremos en una próxima entrada donde te continuaré compartiendo más historias mías y de mujeres que ha decidido vivir un amor consciente...